Un grupo de científicos de la Universidad UCLA ha modificado un teléfono móvil para convertirlo en un sencillo y económico detector de enfermedades como el VIH o la malaria entre otras muchas.
El funcionamiento, a grandes rasgos, es muy simple ya que el sistema usa un LED, filtros plásticos de color y un poco de imaginación para implementar un sistema capaz de analizar sangre y obtener un diagnóstico rápido y en casi cualquier lugar del mundo. Sin duda un gran avance, muy lejos de las lentas, pesadas y costosas máquinas que además requieren personal altamente cualificado para manejarlas.



